domingo, 23 de octubre de 2011

LA BELLA DURMIENTE: IMPLICACIONES PSICOLOGICAS EN LA PAREJA

¿ERES UNA BELLADURMIENTE EN TU RELACION?




Los cuentos hablan de procesos o patrones que son comunes a toda la humanidad, forman parte de un inconsciente colectivo. Por tal motivo podemos usar los cuentos como auténticos mapas psicológicos, donde se plantea un conflicto, pero también una solución
Existen muchos procesos que son comunes a todos. Cuando se muere un familiar, lloramos, existe un duelo. Cuando estamos en medio de una enfermedad, luchamos, es decir se nos activa el guerrero y esto da igual si eres de España como si eres de Singapur. Esto ocurre tanto en esta época como en otras y los cuentos nos hablan de estos patrones que se repiten en cada uno de nosotros.
Todos los personajes de un cuento son como partes de uno mismo.
Si echamos un vistazo en profundidad al cuento de la bella durmiente vemos como aparecen elementos significativos, pero antes recordemos el cuento.


"Erase una vez, en un reino muy lejano, una reina que dió a luz una preciosa niña. Los reyes invitaron al bautizo a todas las hadas del reino pero, desgraciadamente, se olvidaron de invitar a la más malvada. A pesar de no haber sido invitada, la hada maligna se presentó en el palacio y, al pasar delante de la cuna de la pequeña, le arrojó un maleficio diciendo: " Al cumplir los dieciséis años te pincharás con un huso y morirás".

Al oír eso, un hada buena que estaba cerca, pronunció un encantamiento a fin de mitigar la terrible condena: "Al pincharse en vez de morir, la muchacha permanerá dormida durante cien años y solo el beso de un apuesto príncipe la despertará."

Pasaron los años y la princesita se convirtió en una muchacha muy bella. El rey había ordenado que fuesen destruidos todos los husos del palacio con el fin de evitar que la princesa pudiera pincharse. Pero eso de nada sirvió. Al cumplir los dieciséis años, la princesa acudió a un lugar desconocido del palacio y allí se encontró con una vieja sorda que estaba hilando.

La princesa le pidió que le dejara probar. Y ocurrió lo que el hada malvada había previsto: la princesa se pinchó con el huso y cayó dormida al suelo. Después de variadas tentativas nadie consiguió vencer el malefício y la princesa fue tendida en una cama llena de flores. Pero el hada buena no se daba por vencida. Tuvo una brillante idea. Si la princesa iba a dormir durante cien años, todos los subditos del reino dormirian con ella. Así, cuando la princesa despertarse nada habria cambiado.

Y así lo hizo. La varita dorada del hada se alzó y trazó en el aire una espiral mágica. Al instante todos los habitantes del palacio se durmieron. En el reino todo había enmudecido. Nada se movía, ni el fuego ni el aire. Todos dormidos. Alrededor del palacio, empezó a crecer un extraño y frondoso bosque que fue ocultandolo totalmente del resto del mundo en el transcurso del tiempo.

Pero al término del siglo, un príncipe, que estaba de caza por allí, llegó hasta sus alrededores. El animal herido, para salvarse de su perseguidor, no halló mejor escondite que la espesura de los zarzales que rodeaban el palacio. El príncipe descendió de su caballo y, con su espada, intentó abrirse camino. Avanzaba lentamente porque la vegetación
era muy densa. Descorazonado, estaba a punto de retroceder cuando, al apartar una rama, vio el hermoso palacio.

Siguió avanzando hasta llegar a el. El puente levadizo estaba bajado. Llevando al caballo sujeto por las riendas, entró, y cuando vio a todos los habitantes tendidos en las escaleras, en los pasillos, en el patio, pensó con horror que estaban muertos, Luego se tranquilizó al comprobar que solo estaban dormidos.
"¡Despertad! ¡Despertad!", chilló una y otra vez, pero fue en vano. Cada vez más extrañado, se adentró en el palacio hasta llegar a la habitación donde dormía la princesa. Durante mucho rato contempló aquel rostro sereno, lleno de paz y belleza; sintió nacer en su corazón el amor que siempre había esperado en vano. Emocionado, se acercó a ella, tomó la mano de la muchacha y delicadamente la besó... Con aquel beso, de pronto la muchacha se desesperezó y abrió los ojos, despertando del larguísimo sueño.
Al ver frente a sí al príncipe, murmuró: ¡Por fin habéis llegado! no sabeís cuanto he soñado con este momento.



El encantamiento se había roto. La princesa se levantó y tendió su mano al príncipe. En aquel momento todo el reino despertó. Todos se levantaron, mirándose sorprendidos y diciéndose qué era lo que había sucedido. Al darse cuenta, corrieron locos de alegría junto a la princesa, más hermosa y feliz que nunca. Al cabo de unos días, el palacio, hasta entonces inmerso en el silencio, se llenó de música y de alegres risas con motivo de la boda."

¿Cuales son las claves psicologicas de este cuento?¿ Te notas dormida en tu relacion? ¿Protegida o encarcelada? ¿Sientes la vida brotar en tu relacion o sientes la inercia de un día tras otro, un vacío existencial?¿Conoces el beso del despertar?¿Quieres un nuevo amanecer en tu vida o prefieres seguir dormida viviendo lo de siempre en tu cama preciosa?¿has rechazado algun principe en tu vida?¿Como sabes que es un principe?¿Vives superprotegida?¿Que necesita la princesa realmente?
Proximamente veremos las claves de este cuento.

Javier Vergara
Psicologo

4 comentarios:

  1. Yo puedo decir como me sentía (pasado), mi gran pregunta era ¿y ahora qué?, me sentía encarcelada, con vacío existencial... ahora pienso ¿estoy mejor que antes? Para mí la diferencia es que ahora vivo y actúo, antes me dedicaba a hablar y juzgar lo que hacían los demás desde mi vida acomodada. ¿Rechazar a mi príncipe? creo que ni nos hemos cruzado ;) espero que aparezca pronto :)

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  2. La pregunta es existe el príncipe o la princesa? Veo a la gente en general decepcionada sobre el principe o la princesa de nuestras vidas. No seremos nosotros mismos los dormidos, los que dejamos que nuestro entorno se duerma, más que buscar una princesa o príncipe ¿no deberiamos serlo nosotros? antes de pedir no estaría mal ser y dar sin esperar... Viva lo normal, sea o no de la realeza!! jaja, un abrazo!

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  3. Pues sí Pepe, yo creo que si esperamos a que alguien nos despierte con un beso y ponemos todas nuestras expectativas en ese príncipe o princesa, estamos poniendo nuestra felicidad en sus manos y cuando desaparezcan volveremos a dormirnos a la vez que sufrimos la ausencia (necesito un remedio para eso, por cierto...) Lo más interesante para mí es vivr la vida que cada cual quiere y ser feliz por uno mismo, así cuando la otra persona aparezca será un acompañante pero nada más no te dará la felicidad ni te la quitará cuando se vaya puesto que tu bienestar ya no depende de él o ella.¡Cuántos supuestos príncipes o princesas se han convertido en rana! o es que no sabemos distinguir un príncipe de una rana? puede ser que no exista ni lo uno ni lo otro? yo prefiero mantenerme muy despierta a ranas y príncipes ;) Creo que me he equivocado de cuento, jajajaj ranas? donde?jajaj

    Un saludo,

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  4. yo quiero ser ella La Bella Durmiente

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